viernes, junio 10, 2005

Gatos

Desperté como a las 4:30 de la mañana y no pude volver a dormir. Ver el televisor a esa hora es práctimente tan patético como verlo a las 12 del día, solo que ahora, en vez de señoritas que dan consejos para que las pestañas crezcan y analizan los ultimos episodios de las telenovelas, aparecen mujeres semidesnudas, secuaces de Walter Mercado y los brasileiros de Pare de Sufrir, buscando todos, cada uno de ellos, atrapar clientes sonmolientos que a esas indecentes horas no saben lo que hacen.

El único programa que había era uno sobre animales. Alguna de las múltiples versiones de "mi mascota es lo más gracioso del Universo" o "qué increíble es ser animal". Le dejé ahí. Ví a un pony que se sube a un auto convertible rojo y viejo y lo llevan a pasear, a un alce que se baña en la alberca de unos riquillos, a un par de perros que aullan cuando alguien les toca el piano y a una ardilla que infla globos.

Después vinieron los gatos. Ellos son punto y aparte. Apareció un gato atorado en el hueco de un árbol. Todo el pueblecillo suburbano se movilizó para desatorarlo. Trajeron a los bomberos, talaron el árbol para hacer más grande la abertura, le pusieron vaselina alrededor del cuerpo para que resbalara, lo jalonearon, la dueña lloró y el gato por supuesto estaba indignado. Al final lograron sacarlo. Los vió a todos con desprecio y se largó...

Más adelante apareció un par de gatos en el baño de una casa. Jalaban la palanca del inodoro y se ponían a brincar cuando escuchaban el agua correr. Después empezaron a jugar con el contacto de la luz y al final terminaron desparramando el papel por todos lados.

Al final salió un gatito que dormía sobre un televisor. Soñaba y movía las patas delanteras, como si quisiera atrapar algún bicho. Terminó cayendose, con tremendo grito y la dignidad lastimada.

Por eso me gustan, por arrogantes, fanfarrones, curiosos y por ser un poco locos, pero sobre todo porque jamás actúan de modo contrario a lo que sienten o quieren. A final de cuentas, hacen lo que se les pega la gana. También me gustan por sus orejas puntiagudas, su ronroneo cursi, sus bigotes de alambrito, sus ojos brillantes y sus patas acolchonadas...Mmmmm, tal vez yo ya fui gato...




2 Comments:

At 5:29 p.m., Anonymous Anónimo said...

Felicidades por el Blog!! que deliciosa oportunidad para el mundo.. contar con una ventanita a la interesante mente de Casiopea ;)

 
At 12:46 a.m., Blogger Yaotzin Botello said...

Qué preciosa historia. Qué hermosos los gatos.

 

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